Sordera neurosensorial congénita canina en raza Dálmata: Enfoque genético



Por. PMVZ Angélica Elizabeth Báez Matlacoatl


INTRODUCCIÓN

Una anomalía congénita es aquella que nos presenta defectos estructurales y/o funcionales presentes desde el nacimiento, algunas provocan muerte embrionaria, otras pueden observarse al nacer y muchas otras en diferentes etapas de la vida del ejemplar.

La sordera neurosensorial congénita canina se ha identificado en más de 90 razas de perros con las prevalencias más altas en Dálmata, Setter Inglés, Cocker Spaniel Inglés, Bull Terrier, Pastor Australiano, Whippet, Catahoula, Border Collie y Jack Russell Terrier.

La sordera en los dálmatas afecta aproximadamente al 29,7 % de los ejemplares, y es más común que se produzca sordera unilateral que bilateral.


Estas enfermedades o alteraciones congénitas pueden estar determinadas por causas genéticas y factores ambientales.

Esta enfermedad ha sido estudiada y reconocida en la raza Dálmata desde hace más de 100 años, por lo que es importante que los médicos veterinarios tanto como los criadores y propietarios estemos al tanto de este tipo de patologías genéticas en nuestros ejemplares, para así establecer un sistema de cría selectiva y disminuir la frecuencia de estos genes no deseados o de las alteraciones que presenten y erradicarlos.


¿QUÉ ES LA SORDERA NEUROSENSORIAL CONGÉNITA CANINA?

Consiste en la atrofia y degeneración de la estría vascular, las células ciliadas y la membrana de Reissner en el órgano de Corti en la cóclea, las causas principales son el trauma por ruido, anomalías congénitas, defectos hereditarios y efectos tóxicos relacionados con la administración de fármacos.


El órgano de Corti es una estructura que se encuentra en la escala media de la cóclea, en la sección del oído interno. Es caracterizado por contener el epitelio sensorial especializado en la transducción de los estímulos auditivos.

La estría vascular en el órgano de Corti es la encargada de la secreción y absorción selectiva de los iones.


La membrana de Reissner divide la escala media en una señal eléctrica.


El tipo de sordera en esta patología se traduce como un fallo en el procesamiento del sonido, porque nunca ocurre una correcta despolarización de las células ciliadas que liberan los transmisores con las terminales que deben recibir la información de los estímulos auditivos en el sistema nervioso central.


En esta raza, el desarrollo postnatal de la función auditiva es normal hasta las tres semanas de edad, momento en el que la degeneración produce un veloz deterioro de la función de las células ciliadas; se reconoce clínicamente entre las cuatro y ocho semanas de edad.


ASOCIACIÓN CON EL COLOR DE MANTO

La falta de pigmentación en el manto es un importante componente de la sordera en el Dálmata, así también en otras especies de mamíferos con manto blanco, ya que se observa un incremento de la prevalencia de la sordera en el fenotipo blanco.


En un estudio realizado, el 75 % de los individuos completamente blancos presentó sordera unilateral o bilateral.


Existe un gen canino que afecta el patrón de distribución de las áreas corporales blancas o no pigmentadas y de las áreas pigmentadas; se encuentra asociado a la sordera neurosensorial congénita canina actuando sobre la migración y/o diferenciación de células precursoras de melanocitos.


Es probable que en la raza Dálmata el gen resulte en una reducción de los melanocitos del conducto coclear, que conduce a una degeneración célular, determinando la sordera.

¿OJOS AZULES O MARRONES?

En estudios previos se ha demostrado una asociación grande entre los rasgos físicos y la pérdida auditiva neurosensorial, ya que las presentaciones del manto blanco y de ojos azules conduce a una prevalencia de sordera significativamente mayor.


El riesgo de verse afectado por sordera neurosensorial congénita canina es 2,7 veces mayor para los cachorros de Dálmata de ojos azules que para los de ojos marrones.


En un estudio del genoma se identificaron los genes de rasgos cuantitativos asociados con la sordera neurosensorial congénita canina y se evaluó a los ejemplares por separado; los que presentaban ojos marrones y los que mostraban ojos azules.


Se encontraron seis genes que se encuentran relacionados con la enfermedad, el acúmulo de esos de genes asociados a la sordera neurosensorial congénita canina por perro individual entre animales afectados y no afectados, muestra que al menos un gen predisponente aumenta significativamente el riesgo de presentar la enfermedad (Fig.1)


CONCLUSIÓN

En todos los estudios previamente realizados se han encontrado e identificado genes que son altamente significativos y relacionados con la enfermedad específicamente en la raza Dálmata. La presencia de al menos un gen que es predisponente a esta enfermedad aumenta significativamente el riesgo de presencia de la misma.


También está comprobado que sí influye el color de manto y de ojos, ya que estos genes comparten información genética con dicha enfermedad.


Es muy importante recalcar la cría selectiva, la realización de pruebas genéticas de ADN para detección de posibles enfermedades hereditarias y la crianza responsable, para que de esta manera se reduzca cada vez más la presencia de estas enfermedades.

BIBLIOGRAFÍA

  • Kluth S, Distl O (2013) Sordera neurosensorial congénita en perros dálmatas asociada con loci de rasgos cuantitativos. PLoS ONE 8 (12): e80642.

  • https://doi.org/10.1371/journal.pone.0080642

  • Conte, A., Marrube, G., Pinto, G., Robledo, G., & Rozen, F. (2004). Bases para el diagnóstico de las enfermedades hereditarias en los animales domésticos. Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Veterinarias, Área Genética.

  • Olivares, R., & Labra, P. (2006). Anatomía funcional del oído en perro y gato. TecnoVet, 12(3), pág-17.

  • Pellegrino, F. C., Pacheco, E. L., & Vazzoler, M. L. (2009). Trastornos de audición en perros: revisión bibliográfica y estudio clínico en el Dogo Argentino. In Anales de Veterinaria de Murcia (Vol. 25, pp. 5-20).

  • Stritzel, S., Wohlke, A. y Distl, O. (2007). Eliminación de SILV como candidato para la sordera neurosensorial congénita en perros dálmatas. Genética animal, 38 (6), 662-662.

  • Rak SG, Distl O (2005) Sordera neurosensorial congénita en perros: un enfoque genético molecular para desentrañar los genes responsables. Vet J 169: 188-196.

  • Cepa GM (2004) Prevalencia de la sordera y asociaciones de pigmentación y género en razas de perros en riesgo. Vet J 167: 23–32

  • Juraschko K, Meyer-Lindenberg A, Nolte I, Distl O (2003) Análisis de los efectos sistemáticos sobre la sordera congénita en perros dálmatas alemanes. Vet J 166: 164–169)

57 visualizaciones0 comentarios