Sociabilidad


Por: Juan y Andrés Urbiola.


El Akita Americano, es un perro increíble que con su majestuosa estampa, carita de oso y pelo esponjoso, es capaz de cautivar a cualquier persona por su apariencia, pero por muchos años nuestra raza fue catalogada como agresiva, peligrosa, no apta para familias o niños, esto gracias a que fueron utilizados como perros de pelea debido a sus características: fuerte, masivo, tenaz, valiente y con esa doble capa de pelo que les ayudaba a protegerlos de mordidas, golpes, etc.

Todo este concepto del Akita ha cambiado al día de hoy de manera radical, esto gracias a muchos criaderos que trabajan de manera responsable y profesional en la genética y sociabilidad de sus perros para que ésta pueda ser heredada a través de sus generaciones.

Por eso es importante adquirir un ejemplar con un verdadero criador, conocedor de la raza y responsable, que podrá asegurarte que tendrás un perro -además de hermoso por su calidad-, sano, confiable, estable emocionalmente, valiente, apto para cuidar a tu familia como ningún otro perro y abastecer cualquier necesidad que tengas.

En nuestro caso, en la familia Urbiola Cardona ahora hay una niña y tres bebés, los cuales conviven con cualquiera de nuestros ejemplares con la plena confianza de que no les harán nada; las hembras tienden a ser un poco más cuidadosas y maternales, ya que los machos, por ser más grandes, tienden a ser un poco más torpes y bruscos, aunque siempre es buena idea nunca perder de vista a tu bebé.


Será difícil que un Akita pueda convivir con otros perros, ya que son muy territoriales y celosos de su espacio y familia, no es conveniente tener dos perros del mismo sexo juntos, ya que una vez que lleguen a su madurez sexual se generarán conflictos graves entre ellos.

El Akita es una raza que gusta del buen trato, perdonan pero no olvidan, si tú le das amor y respeto, ellos te darán lo mismo y multiplicado, son capaces de regalar su vida por salvar la tuya.