Prolapso de la glándula nictante (cherry eye)


Por Rubén Alejandro Gutiérrez Castro


El tercer párpado es una estructura fina formada por tres componentes: glandular, conjuntival y cartilaginoso (Gelatt, 2003; Cabral et al., 2005, 2008; Brito et al., 2007; Baungarten et al., 2008; Plummer et al., 2008; Mazzucchelli et al., 2009; Umeda et al., 2009; Wolf, 2009).

La glándula del tercer párpado o nictitante se localiza en la base del cartílago hialino, en la superficie bulbar entre la córnea y el párpado. Es responsable de la producción del 30 al 50 % de la porción acuosa de la película precorneal (Gelatt, 2003; Cabral et al., 2005; Slatter, 2005). El prolapso de la glándula, conocido como “cherry eye”, hipertrofia o hiperplasia glandular, es el desorden primario más común en el tercer párpado. Su etiología se relaciona habitualmente con la incapacidad del tejido conjuntival bulbar en la porción ventral del tercer párpado y los tejidos periorbitarios, para impedir que la glándula se mueva dorsalmente; una vez se prolapsa, la exposición crónica hace que duplique su tamaño y se inflame (Gelatt, 2003; Slatter, 2005; Plummer et al., 2008).


Entre las teorías más aceptadas como posibles causas de la luxación tenemos:

  • Axitud del tejido conectivo que une la glándula a la endórbita asociada

  • Una fisura palpebral demasiado larga

  • La conformación del cráneo

La creencia general es que existen alteraciones anatómicas del sistema de anclaje, de modo que la glándula no se encuentra perfectamente unida a la fascia orbitaria, permitiendo que abandone su posición normal.