Preparando a un Beagle de exposición


Por Israel Fuentes Balcázar


Preparar, acondicionar, entrenar a un Beagle para exposición abarca muchos aspectos, pero primordialmente los relacionados con el bienestar, salud y etología del perro.


Considero que la edad más adecuada y, por consiguiente, más fácil de entrenar a un Beagle es desde cachorro, cuando ya puede estar parado en sus cuatro patas de forma estable y comienza a caminar de manera coordinada, aunque por supuesto que puede hacerse cuando el ejemplar ya sea adulto, sin embargo, necesitaremos ser más constantes en todos los sentidos que aquí voy a tocar.


A un Beagle tenemos que “entrenarlo” siempre de manera “divertida”, de tal forma que el cachorro no sienta que lo estamos forzando u obligando a hacer algo; si hacemos sentir a nuestro perro que “entrenar” será parte de un juego y diversión, el temperamento del cachorro saldrá a flote y veremos lo que realmente es un Beagle en pista con disposición y espíritu Beagle.

Debemos comenzar a subirlos a la mesa para que se sientan confiados al hacer esto en la pista; empezar a posarlos y a sentir lo que es una revisión de mordida y, en general, lo que en un futuro realizará el juez en la pista. Todo esto como parte de lo que llamo “el juego”, con alimento, juguetes y caricias, de tal forma que vean que, a una buena actitud, obtendrán una recompensa tanto de juego, como comida y caricia. La forma de entrenar nunca deberá ser brusca ni de sometimiento, ya que, de hacerlo así, el resultado será tener un perro sumiso y sin actitud.


Comienzo a entrenarlos diario, entre tres y cinco minutos solamente para que no se aburran, pero diariamente y siempre terminando cada sesión con entusiasmo, acariciando al ejemplar para que se sienta motivado con estas pequeñas sesiones; cuando considero que el cachorro ya tiene confianza en la mesa y va comportándose cada día mejor respecto a “posarse”, inicio a ponerle collar y correa, siempre muy ligeros y de tela, de preferencia.

Siempre jugando, nunca forzándolos; deben tener “gusto” por la correa y por la mesa; para poder lograr esto, al principio dejo que ellos vayan llevando un poco el liderazgo; si caminan hacia un lado los acompaño con la correa y les motivo con un juguete o incluso comida; esto también lo hago diariamente en sesiones cortas de unos cinco a 10 minutos, recordando terminar con una caricia y con una buena actitud de nosotros para con ellos, con esto lograremos que cada día al ver la correa se sientan contentos pues sabrán que la pasarán bien y no será un momento de regaños ni de forzarlos a hacer algo.

A los cachorros es importante motivarlos siempre de forma positiva, con esto lo que lograremos es una EXCELENTE ACTITUD EN LA PISTA, muy de Beagle.

ACONDICIONAMIENTO