Olga Nieva, una intérprete de leader dogs.


Por Olivita de México

Olga Nieva; más que una intérprete de leader dogs, el testimonio de la amiga solidaria de los usuarios de perros de asistencia

Hola amigos lectores, les saludo cordialmente y agradezco el tiempo que prestan a la lectura de estos artículos dedicados al tema de los perros de asistencia. Hoy, día tan especial, consagro el presente espacio a Olga Nieva Aguirre, intérprete traductora, que ha dedicado parte de su tiempo a brindar apoyo a las personas con discapacidad visual de México y del resto de Latinoamérica, mismas que no hablan inglés, pero requieren de un intérprete para poder cumplir con el entrenamiento de un perro guía en Leader Dogs for the Blind, escuela ubicada en Rochester, Michigan, al norte de Estados Unidos.


La sociedad en general desconoce el trabajo voluntario y desinteresado que llevan a cabo estas personas maravillosas, quienes, sin importar la distancia, el clima, el tiempo, la situación laboral, la familia, viajan a Leader Dogs for the Blind con la misión de trabajar en beneficio de la discapacidad visual, para que las personas ciegas puedan obtener un perro guía que se convierta en sus ojos y, al mismo tiempo, les dé seguridad e independencia, mejorando notablemente su calidad de vida.

Por lo anterior, es justo valorar la loable labor del intérprete-traductor, pues su ayuda no consiste únicamente en hablar un perfecto inglés, sino que su noble misión es incondicional porque ni siquiera conoce a las personas que va a auxiliar; por eso su empatía va más allá del idioma; más allá de la condición social, de la nacionalidad, de la edad o religión. Incluso, puedo asegurar que durante los 26 días que dura el curso de entrenamiento, realizan funciones que ni siquiera están contempladas dentro de sus responsabilidades, empero, las llevan a cabo con gran placer y cordialidad.


Durante su trabajo en la escuela de entrenamiento, el intérprete-traductor está constantemente pendiente del usuario y de su perro guía. Además de traducir fielmente las instrucciones del entrenador, prestan sus ojos cuando la persona ciega requiere, por ejemplo: encontrar algún objeto perdido, comunicarse con los demás, leer un documento, combinar y elegir la ropa adecuada de acuerdo al clima, acudir de urgencias a comprar algún producto. Es algo así como un ángel protector que está al pendiente cuando el usuario cruza una peligrosa calle o avenida, entre otras ayudas, las que sería interminable resumir en pocas líneas.

Este es el caso de personalidades como Olga del Consuelo Nieva Aguirre, madre de dos hijos extraordinarios, médica Veterinaria, intérprete-traductora, que ha viajado —incondicionalmente— en varias ocasiones a Leader Dogs for the Blind, por lo que es justo rendirle un sincero reconocimiento por su solidaridad, entrega, honestidad y profesionalismo. Ella se ha involucrado tanto en el mundo de los perros de asistencia que desde el 2006 se ha estado preparando para certificarse como entrenadora de estos canes.

Nuestra protagonista se distingue por su ética e imparcialidad para ayudar de igual manera a los usuarios, desempeñando con gran pasión y responsabilidad sus actividades, razón por la cual la han invitado en cuatro ocasiones a Leader Dogs. Desde luego que mucho ha tenido que ver su profesionalismo, su formación, valores y sentido humanitario para la obtención de estos excelentes resultados.


Y sin más preámbulo, les comparto parte de su trayectoria a fin de que conozcan de dónde proviene la sensibilidad de esta admirable mujer.


Olga del Consuelo Nieva Aguirre Beltrán nació el martes 28 de febrero de 1961 en Huatusco, Veracruz. Ella viene al mundo justamente el año en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara a 1961 como el año Internacional de la Investigación Médica y de la Salud. Interesante dato que coincide con la vocación que, años más tarde, desempeñaría en su época universitaria hasta graduarse como médico Veterinario Zootecnista.


Olga tuvo una infancia feliz. Creció en el seno de una familia tradicional, rodeada de cerros verdes y con abundante y hermosa vegetación, en donde se cultiva café. Recuerda que desde niña quiso ser veterinaria precisamente por su contacto con la naturaleza, al crecer tan cerca de hermosas aves, insectos y demás animales propios de la región. Ella afirma con sincera emoción su agradecimiento al suelo que la vio nacer y desarrollarse, del que, —por cierto— se siente muy orgullosa.


Aunque actualmente radica en Boca del Río, Veracruz, para ella las raíces de su tierra palpitan fuertemente al ritmo de su corazón. Y cómo olvidar a su querido y admirado abuelo, reconocido antropólogo, hombre recto, sencillo, honesto, responsable y trabajador. En general, ella está muy agradecida por la ejemplar familia que le tocó, por sus amados padres: David y Tita; así como de sus abuelos: Gonzalo del lado materno y Chelo, abuela paterna.


Ha tenido la fortuna de disfrutar intensamente la vida. Incluso, nos dice de su pasión innata por apoyar a los demás. De adolescente estudió inglés en el extranjero, eso le sirvió mucho porque la obligó a hablarlo, sobre todo, cuando trabajó en una tienda y tuvo la oportunidad de practicar ese idioma. Se casó y tuvo la experiencia de vivir un tiempo en el Golfo Pérsico, incluso su hijo varón nació fuera de México, pero su hija vino al mundo en nuestro país.


Pero, ¿cómo decidió nuestra protagonista dejar por unas semanas su vida en México para viajar a Leader Dogs y ayudar a las personas ciegas?

Olga recuerda que, al terminar su carrera universitaria, escuchó una conferencia para asistir como intérprete en Leader Dogs for the Blind, le encantó la idea, sin embargo, tuvo que esperar mucho tiempo para que la llamaran a realizar ese trabajo voluntario. Por fin llegó el gran día en que fue aceptada, llenó documentos y los envió a la escuela. Le asignaron el curso del 29 de noviembre al 18 de diciembre de 2014.


Nunca olvidará los nervios que sintió el día del viaje. Fue muy emocionante llegar a Leader Dogs. Aunque se preparó leyendo palabras técnicas en inglés, útiles para el curso de entrenamiento, en realidad, no sabía exactamente en qué consistiría su trabajo. De igual forma, no conocía nada de los usuarios ni de los entrenadores.

Su llegada a Leader Dogs significó una bonita experiencia, tuvo la fortuna de conocer gente maravillosa y empática. Entre sus primeras impresiones de la escuela están sus majestuosas instalaciones, además del orden predominante. Con el transcurso del tiempo se dio cuenta de la generosidad que ofrece la escuela y, sobre todo, le agradó aprender a trabajar en equipo.

Para Olga fue sumamente conmovedor saber de toda la gente que interviene en la formación de un perro guía: criadores, familias educadoras, voluntarios, entrenadores, intérpretes-traductores de distintos países, principalmente. Lo que llamó particularmente su atención, dentro de esta cadena de virtudes, fue la labor que llevan a cabo las familias educadoras, quienes cuidan a los perros durante aproximadamente 10 meses, lapso en que les enseñan a sociabilizar y muchas cosas más; sin embargo, al cumplir su misión deben regresar al futuro perro guía a la escuela para iniciar su entrenamiento oficial.


Innegablemente es un momento triste porque las familias que los acogen se encariñan con el perro, aunque saben con antelación que solamente lo tendrán por una temporada, a pesar de ello no deja de doler. Vuelven a reencontrarse con el perro cuando las familias los visitan en la escuela y conocen al usuario asignado.


Durante su estancia como intérprete-traductor en Leader Dogs, Olga vivió la increíble experiencia de presenciar el momento en que el entrenador entrega el perro a la persona ciega. Hace hincapié en lo admirable del conocimiento, profesionalismo y experiencia de los entrenadores para escoger el perro adecuado a la personalidad, edad, estatura, peso, fuerza, actividad, forma de caminar, principalmente, de la persona usuaria.


Le ha correspondido acompañar al usuario en su proceso de acoplamiento. Ha sido testigo de cómo el perro confía en su usuario y viceversa. De ahí que, para Olga, ser partícipe de todo este proceso, represente un orgullo, emoción y enorme satisfacción saber que, gracias a todo este esfuerzo, una persona usuaria de perro guía logre su inclusión y autonomía.


Por eso, afirma, “vale la pena viajar a Detroit en pleno invierno”, donde las temperaturas alcanzan hasta los 15 grados bajo cero, totalmente contrario al clima sumamente caluroso de su natal Veracruz. Sin embargo, el clima no ha importado cuando la convivencia dentro de la escuela de entrenamiento es agradable y cordial. Para ella, cada persona que ha conocido le ha enseñado mucho, dejando una marca significativa en su vida.


A pesar del frío, de la lejanía de la familia y los amigos, o cualquier incomodidad en el camino, bien ha valido la pena para lograr que un perro ilumine el camino de una persona ciega. Olga admira la valentía de las personas que viajan en búsqueda de un perro guía, aun cuando no hablen el inglés y de carecer de la vista, lo cual queda en el olvido al momento en que se les premia con un perro entrenado profesionalmente.


Olga siempre procuró hacer su trabajo lo mejor posible y, mucho ojo, trabajando en equipo. Su experiencia en Leader Dogs ha sido tan enriquecedora que, considera, debe difundirse el significado de un perro guía, sobre todo en países como México, donde es necesario se informe que el perro guía no es una herramienta, sino parte de un binomio que trabaja en equipo. En consecuencia, es importante entender las necesidades de cada uno.

Desde su opinión, en México todavía hay mucho que hacer, brindar a la gente información adecuada en torno a este tema. Infundirles que el perro decide hacer su trabajo. En el caso de que éste no quiera ser guía, no se le obliga. Igualmente, debe notificarse que las escuelas de entrenamiento recomiendan el cuidado y la salud del perro. No todo es trabajo, pues tiene que haber momentos de descanso y esparcimiento. Además de la necesidad de abordar el tema de la jubilación del perro bajo las mejores condiciones.


Para concientizar, Olga ha colaborado con la asociación civil “Patitas Saludables”, vinculada con la Universidad Veracruzana, haciendo breves pero interesantes videos en torno a las diferencias entre un perro mascota y uno guía, enfatizando el extraordinario trabajo de este último, ya que requiere de un cuidado especial aunado al cariño de su usuario, quien está al pendiente de su alimentación, salud, juegos y horas de relajamiento.


En la actualidad, Olga se dedica al entrenamiento de perros de asistencia, en estos momentos prepara un perro de señal, razón por la cual ha dejado de practicar su profesión como médica veterinaria. Ahora, las cirugías que tanto le encantaban son sustituidas por el anhelo de una certificación internacional como entrenadora de perros de asistencia. Para alcanzar esta meta, está culminando su especialización certificada por España.

Olga Nieva es una mujer fina y delicada, de figura elegante, esbelta y guapísima por fuera y todavía más por dentro. Su conexión espiritual con el universo se refleja en su bondad y en su trato cordial hacia los demás, pues quienes la conocemos y hemos recibido su amor y atención, conservamos su amistad por siempre.


Su personalidad y gran presencia corresponden a lo que le gusta hacer en sus tiempos libres: practicar kayak, bucear —porque es fascinante—, hacer ejercicio e ir al gimnasio. Le gusta caminar y lo ha hecho hasta cuatro kilómetros diarios, lo que le sirvió para sus caminatas en Leader Dogs.

A pesar de que ella no lo dice, su tiempo también lo invierte en ayudar a los demás. Así pues, reitero una vez más: gracias Olguita por todo tu trabajo desinteresado en favor de las personas ciegas y usuarias de perros guía; por ser, también, los ojos y la mano amiga de los binomios durante los cursos de entrenamiento, por esa voz firme que proporciona seguridad, por convertirte en una mamá responsable, en una hermana mayor que da cobijo, en un instructor que refuerza conocimiento. Gracias, porque, a pesar de tu cansancio, las puertas de tu corazón han estado abiertas para quienes te hemos necesitado.


Finalmente, expresarte que, para los usuarios de perros guía, es una bendición contar con tu amistad y cultivarla. Gracias por tu acompañamiento en la organización de los Encuentros Internacionales de Usuarios de Perros de Asistencia, efectuados en la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. No cabe duda que eres una guerrera en la lucha para que en México haya una cultura de respeto a los derechos de libre acceso del binomio usuario-perro de asistencia.


Hasta pronto amigos, espero les haya gustado.

1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo