La vida de nuestro mejor amigo en la “Tercera Edad”.


Por MVZ Alejandra Hernández Landa García | Criadero “ALGERLAND”


¿Qué se entiende por perro viejo, “senior”, de edad avanzada o en la “tercera edad”?

¿A qué nos enfrentamos cuando nuestro perro envejece? El envejecimiento es un proceso fisiológico natural en todos los seres vivos que se inicia el día de la fecundación y la vejez podríamos decir que es el último periodo de la vida en un ser viviente, cuando este individuo llega a una edad avanzada. Sabemos que la vida de un perro, de manera general, se podría dividir en tres etapas: cachorro, adulto y viejo, en este pequeño artículo quisiera dar una idea general de lo que sucede cuando un perro llega a la vejez, etapa de la vida que podríamos llamar “la tercera edad” o edad avanzada.


Debido al gran adelanto de la medicina veterinaria y gracias a los cuidados de los dueños responsables, nuestros mejores amigos los perros, viven cada vez más y en mejores condiciones. Para lograr esto es importante que siempre estemos alertas ante cualquier cambio en la conducta o hábitos de nuestro compañero, ya que estos pueden deberse a la edad o bien, alguna enfermedad.


En la fase de edad avanzada de su vida, los perros pueden presentar más o menos problemas de salud y comportamiento dependiendo de: su carga genética, alimentación y cuidados que hayan tenido durante su existencia, así como de las condiciones ambientales de su entorno.

En términos generales los perros son considerados viejos cuando tienen más de siete años, pero no todos los perros envejecen al mismo tiempo, esto depende mucho de la genética, la raza, el tamaño y la vida que han vivido, los cuidados recibidos y la alimentación son determinantes en el proceso de envejecimiento.


En términos generales se dice que la esperanza de vida de nuestra mascota dependiendo de su tamaño es:

  • Perros pequeños (peso menor a 15 kg): 14 a 18 años.

  • Perros medianos y grandes (de 15 a 40 kg de peso): 12 a 14 años.

  • Perros gigantes (peso mayor a 40 kg): 9 a 12 años.

  • Las razas puras suelen tener una esperanza de vida menor a aquellas cruzadas o mestizas.


Signos del envejecimiento


El envejecimiento en nuestro perro va a producir cambios metabólicos, físicos y de conducta, que se verán reflejados, dependiendo del individuo, en todos o algunos de estos signos:


  • Aparición de canas en las patas y alrededor del hocico.

  • Disminución de su actividad, siestas frecuentes, deambular nocturno y la mayor parte del día le veremos en su sitio preferido sin moverse.

  • Tienen las defensas más débiles y están más predispuestos a sufrir infecciones.

  • Sufren más con el frío, ya que su cuerpo no retiene eficientemente el calor.

  • Presentan menor consumo de agua y en consecuencia se pueden deshidratar con más facilidad.

  • Aumento del peso corporal, tienden a acumular más grasa.

  • Pérdida de masa muscular, especialmente en las patas.

  • Afectación de los cartílagos y huesos, provocando movimientos con dificultad, lentos y a veces dolorosos.

  • Su piel se vuelve más gruesa, sale pigmento y pierde elasticidad, aparece grasienta al tacto y aumenta el olor corporal. Almohadillas plantares más secas y duras.

  • Uñas largas y quebradizas.

  • Es frecuente la aparición de verrugas.

  • Disminución del brillo del pelo, de tacto áspero y cambio de color del pelo.

  • Aumento del sarro dental, enfermedad de las encías, pérdida y rotura de dientes.

  • Pérdida o disminución de los sentidos de la vista y el oído.

  • Tos, descenso de la capacidad respiratoria, incontinencia urinaria, flatulencia y estreñimiento, etc.

  • Puede llegar a hacer sus necesidades en sitios prohibidos con anterioridad.

  • Cambios progresivos en su comportamiento habitual como: desorientación, disminución en la interacción con los miembros de la familia, irritabilidad y vocalización excesiva, entre otros.


Problemas de salud en la “tercera edad”


En los animales geriátricos el sistema inmunológico se debilita y por lo tanto tienen una salud delicada, por esta razón nuestra misión como propietarios y amigos de nuestro perro, es intentar paliar los efectos de la edad avanzada, tratando de que siempre esté de buen ánimo, bien alimentado y sin sufrir dolor. Para lograr esto es importante que se le lleve al médico veterinario con frecuencia para realizar chequeos rutinarios, los cuales recomendaría se realizaran dos veces al año; estos chequeos veterinarios deben ser más completos en comparación con los que se le realizaban cuando era más joven y serán con el fin de detectar posibles enfermedades, el médico veterinario necesitará hacerle análisis y otras pruebas para detectar y tratar algún padecimiento a tiempo y tener un mejor pronóstico de recuperación y así, brindarle una mejor calidad de vida.


Algunos de los problemas de salud más comunes en este período son los siguientes:


  • Problemas digestivos: deterioro o pérdida de los dientes, digestión más lenta, cambios en el apetito, obesidad, estreñimiento.

  • Problemas relacionados con los sentidos: sordera, ceguera, disminución de la visión (aparición de cataratas), disminución del gusto, etc.

  • Problemas en los riñones: Insuficiencia renal crónica, cálculos.

  • Problemas en el hígado: cirrosis.

  • Enfermedades cardiovasculares.

  • Aparición de distintos tipos de tumores: neoplasias, quistes.

  • Dolores en las articulaciones, artritis, osteoporosis, displasia de cadera, puentes intervertebrales.

  • Diabetes mellitus.

  • Incontinencia urinaria.

  • Enfermedades prostáticas.

  • Hipotiroidismo.

  • Hiperadrenocorticismo.

  • Anemia.

  • Síndrome de Disfunción Cognitiva de perros viejos o “enfermedad de Alzheimer del perro”. Que es a la aparición de cambios asociados a la disminución cognitiva, es decir, disminución en la capacidad de recopilar información, procesarla, retenerla y tomar decisiones, lo que provoca efectos sobre la calidad de vida del perro afectado al no lograr desenvolverse normalmente en su medio.


El cuidado del perro viejo o de edad avanzada


Como ya vimos, cuando tu perro se hace viejo, su comportamiento y necesidades varían. Es importante cubrir sus necesidades especiales y hacer que sus últimos años de vida sean igual de felices que los de su juventud.


Para tratar de que tenga una buena calidad de vida en esta etapa de la “tercera edad”, podrías tener en cuenta estas sugerencias:


  • Debes tener mucha paciencia con él, darle mucho cariño y brindarle mucha compañía, toda la atención que le proporciones te la agradecerá y siempre la retribuirá con amor.

  • Obsérvarlo continuamente y si detectas algo extraño llévalo al veterinario.

  • Acudir al veterinario para realizar chequeos rutinarios y estar muy al pendiente de su calendario de vacunación y desparasitación.

  • Jugar a menudo con él para mantenerlo en buen estado físico, que esté de buen ánimo y sus sentidos permanezcan aguzados.

  • En esta etapa de su vida, es cuando tu perro necesita más cariño y tenerte cerca. La edad jamás debe ser excusa para el maltrato, el abandono o el sacrificio, debemos cuidarles con el mismo cariño que cuando eran jóvenes.

  • Alimenta a tu perro con una dieta especialmente diseñada para él, el veterinario te aconsejará la dieta adecuada. Debemos mantenerlo con una figura óptima, ya que así evitaremos que nuestro perro cargue peso excesivo en sus huesos y músculos, además de que recibe los nutrientes necesarios para mantenerse saludable. Tu perro debe tener agua fresca y limpia en abundancia. Es muy importante estar muy al pendiente de que coma bien y beba agua suficiente.

  • Evitar su acceso a superficies deslizantes en las que pueda patinar y caer.

  • Tratar de que no use las escaleras, son mejores las rampas.

  • Ayudar a tu perro a subir al auto o las escaleras si requiere hacerlo.

  • En su rincón favorito ponle algo blando como una manta o una cama, para que no se le formen callosidades o úlceras y conviene que sea un sitio cálido y alejado de corrientes de aire.

  • Revisa que no esté expuesto a cambios bruscos de temperatura y mantelo abrigado cuando sienta frio, no permitas que se quede húmedo cuando se llegue a mojar.

  • Dale paseos cortos pero frecuentes evitando las horas de más calor, necesita ejercicio moderado y seguir socializando con los demás.

  • Presta mucha atención al estado de los dientes y el hocico en general.

  • Si ha perdido vista o audición, no debes hacer cambios en su entorno. Con la disminución o pérdida de la agudeza de sus sentidos puede sufrir miedos, por lo que es importante que le ofrezcas seguridad, confianza y cariño.

  • Mantenlo aseado, capíllale regularmente el pelo y vigila el crecimiento de uñas para evitar roturas y facilitarle el caminar.

“Recuerda que tu perro es tu mejor amigo, te da infinitas muestras de cariño durante toda su vida y depende de ti al cien por ciento. Entonces, procura que sus últimos años de vida sean igual de felices que los primeros, rodéalo de cariño y atenciones, él te lo agradecerá”
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