La crianza del Bully


Por Filiberto Díaz Novelo / Roberto García Lugo


Hablemos un poco de la crianza del American Bully.

Aunque el American Bully fue creado y pensado para ser un perro de compañía, su crianza no es nada fácil.


Algunas líneas de sangre, aunque no se reconozca abiertamente, traen sangre de Bulldog. Por esa razón y por tanto cruce cerrado, algunas perras incluso tienen problemas para quedar preñadas.


Les platicaré de mi experiencia con la raza y lo que a mí me funciona. Por lo tanto, si queremos criar un American Bully tenemos que escoger un ejemplar que sea lo más apegado posible a la norma de perfección racial y sea un digno representante de su raza. Haremos lo mismo con el semental que usaremos.

Previamente nos cercioraremos que el calendario de vacunación y programa de desparasitación de los futuros padres esté al día y se encuentren en perfecto estado de salud, para evitar en lo posible problemas con su progenie.


Existen varios métodos para efectuar la monta. Muy pocas veces permito que mis ejemplares monten de manera natural, cuando son ejemplares de casa no tengo problema, pero para protección de ambos ejemplares sugiero la inseminación artificial o intrauterina tan pronto la citología o progesterona nos indique que el ejemplar en cuestión está en su etapa fértil (ovulando).


En lo personal trato de que los ejemplares que uso como pie de cría sean de madres que aún conservan muy arraigado el instinto maternal para evitar en lo posible tener que separar a los cachorros de la madre y así evitar la muerte de los cachorros.


También trato de evitar las cesáreas -al menos en el primer parto-, para darles la oportunidad a las futuras madres de sentir y experimentar todo el proceso del parto. Para mí es muy importante hacerlo, ya que de esa manera es más fácil que acepten mejor a sus cachorros y evito en lo posible que por el efecto de la anestesia al hacer la cesárea se les corte la producción de leche.


Yo suelo prepararles un paridero de madera. Se pueden encontrar varios tipos en Internet. Para que se den una idea. El paridero debe ser de acuerdo al tamaño del ejemplar. Para un American Bully estándar sugiero uno de un metro de ancho por 1.20 metros de largo, altura mínima de 30 cm.

Es necesario que le practiquemos un ultrasonido mínimo a los 30 días después de la última monta a la perra para estar seguros que esté preñada o, en su caso, esperar a que la preñez se note de manera natural.


Sugiero el ultrasonido para saber cuántos días de gestación lleva y así poder programar una cesárea en caso de ser necesario. Siempre tenga a la mano el número de celular de su Veterinario de confianza por cualquier emergencia.


Tan pronto uno esté seguro de la preñez del ejemplar, sugiero cambiarle el alimento por uno con mayor cantidad de proteína, o alimento para perras gestantes; regularmente les doy alimento para cachorros.

Al nacer los cachorros es muy importante tenerlos en un lugar fresco, seco y es necesario controlar la temperatura ambiental, ya que en los primeros días de nacidos les es imposible controlar su temperatura. Recomiendo tenerlos la primera semana en 29 grados centígrados y las semanas siguientes en 27 grados.

Si la camada es numerosa, ayudo a la madre dándoles leche a los cachorros y mucho líquido, incluso leche deslactosada -uno o dos litros por día- para la madre.


También recomiendo pesar a los cachorros si es posible diariamente para cerciorarnos que están asimilando correctamente la alimentación.


Su primera dosis de desparasitante se las doy el día 21 y repito el día 36. Su primera papilla se las doy el día 23, recomiendo el mus de Royal Canin. Y ya para el día 30 deben estar comiendo un alimento sólido.

Desteto el día 45. Y normalmente entrego mis cachorros a los nuevos propietarios entre las 10 y 14 semanas, vacunados y desparasitados de acuerdo a su edad.


Espero les sea útil esta información. Los saludo atentamente.

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