EL SITIO DE SEGURIDAD, UN LUGAR INDISPENSABLE


Por: Paola Torres Villegas, M en C / Rodrigo A. Suárez Groult, MVZ

Está comprobado científicamente que tener un animal de compañía trae beneficios psicológicos y físicos, ayuda a sentirnos mejor, a que los niños se desenvuelvan y crezcan correctamente, a que la convivencia en familia mejore y a que nuestro estilo de vida se enriquezca enormemente.


La convivencia debe ser armónica, para lograrlo debemos estar conscientes de que tener un perro representa una gran responsabilidad, debemos cubrir todas sus necesidades, tanto físicas como mentales, esto incluye medicina preventiva y terapéutica, nutrición, espacios y tiempo de calidad, actividad física y mental, herramientas de control, adiestramiento y compromiso civil (tenencia responsable). En muchos casos la adquisición de un animal de compañía es por impulsividad, desconocimiento y tendencias del mercado, que si no se subsanan con una buena crianza generarán problemas conductuales en ellos, en muchos casos desgraciadamente terminan en abandono, recolocación o eutanasia, esto es un problema de salud y seguridad pública, pues hay una enorme cantidad de perros en las calles que son producto de esta irresponsabilidad.


Cuando llega un perro a casa es necesario estar preparados, es vital establecer una nueva dinámica de vida, habrá que brindarle un manejo rutinario, homogeneidad en el trato hacia él, programas de sociabilización, espacios específicos de descanso, juego, alimentación, control y de seguridad.


Este sitio de seguridad es parte fundamental del manejo, en él podemos dejarlo cuando no pueda ser supervisado, necesite alejarse del bullicio de la casa o bien simplemente quiera descansar.