Schnauzer miniatura


Por Gerardo Paolucci. ARGENTINA.


Cuando me preguntan: “¿Por qué son tan populares los Schnauzer miniatura, en el mundo?”, siempre mi respuesta es la misma: “¡son increíblemente adaptables a diferentes situaciones de vida, y absolutamente leales con quienes son sus dueños!”

Para quienes tenemos la dicha de compartir nuestras vidas con ellos, sabemos que la sensación se repite y es… la de convivir con un perro grande ¡en un envase pequeño!

Valientes, sumamente entrenables, limpios por naturaleza, su rusticidad de perro de establo y de guardia los hace tradicionalmente saludables y longevos.

Amigables con los miembros de su familia, no dudan de mantener distancia con extraños, siendo muy protectores con los niños.

Compartiendo orígenes con sus primos los Schnauzer gigantes y estándar, “los miniaturas”, como raza, se presentan en cuatro variedades determinadas por colores: Sal y Pimienta, Negro, Negro y Plata y Blanco. Todas ellas con idéntica estructura y temperamento, sólo diferenciándose por sus colores.

Tanto como perro funcional de trabajo, como de exposición o mascota, las características raciales o de TIPO, son igualmente requisito para seleccionar, conservar y mejorar.

Características que están descritas en el Estándar Racial Oficial de la Federación Cinológica Internacional. En donde la raza se encuentra en el: Grupo 2: Perros tipo Pinscher y Schnauzer – Molosoides – Perros tipo Montaña y boyeros suizos. En su Sección 1: Perros tipo Pinscher y Schnauzer.

Destaco que estas características funcionales son todas importantes y necesarias para su bienestar físico/mental, para desarrollar su actividad de perro de granja, multifuncional. Quien se dedique a su crianza y selección, debe respetar su estándar racial para conseguir la “identidad” requerida y que ha sido conservada, desde su creación, en Alemania desde siglos atrás.

En un análisis muy concreto, los puntos a tener en cuenta, serían los siguientes: