Pros y contras de un Bulldog Inglés


Por Víctor López Márquez. Juez y criador de la raza.


En Inglaterra, allá por sus orígenes era un perro feroz, ágil y agresivo, utilizado para pelear con toros, actividad llamada “bull baiting” (hostigamiento de toros), misma que fue prohibida y dio lugar al Bulldog Inglés que vemos en la actualidad, que es un perro de talla mediana (de adultos llegan a pesar 25 kilos los machos y 23 kilos las hembras), robusto, siempre cariñoso, muy tranquilo, es una excelente compañía para cualquier persona.

Es una raza ideal para niños, ya que en ocasiones los traviesos pequeños no miden su fuerza al jugar con un perro y el Bulldog Inglés siempre será paciente con ellos, le gusta mucho estar rodeado de sus amos, es un perro para casa, no es destructor ni requiere de grandes espacios y además no necesita de mucho ejercicio físico.

No es un perro para salir a correr grandes distancias, ni para guardia y protección, no obstante que su apariencia es ruda, es un perro muy noble.

El Bulldog Inglés es delicado a altas temperaturas, por lo que en lugares calurosos se puede tener bajo una supervisión adecuada, de preferencia con aire acondicionado y sombra. Las albercas son muy peligrosas para esta raza, ya que son perros que por su complexión no pueden nadar.

La reproducción del Bulldog Inglés es muy compleja, se cruzan por inseminación artificial y nacen por cesárea, también las primeras semanas de su crianza son muy complicadas, lo que los hace perros con un costo mayor al de otras razas.


Es importante cepillarlo al menos una vez por semana y bañarlo cada quince días.