Pros y contras de un Bulldog Inglés


Por Víctor López Márquez. Juez y criador de la raza.


En Inglaterra, allá por sus orígenes era un perro feroz, ágil y agresivo, utilizado para pelear con toros, actividad llamada “bull baiting” (hostigamiento de toros), misma que fue prohibida y dio lugar al Bulldog Inglés que vemos en la actualidad, que es un perro de talla mediana (de adultos llegan a pesar 25 kilos los machos y 23 kilos las hembras), robusto, siempre cariñoso, muy tranquilo, es una excelente compañía para cualquier persona.

Es una raza ideal para niños, ya que en ocasiones los traviesos pequeños no miden su fuerza al jugar con un perro y el Bulldog Inglés siempre será paciente con ellos, le gusta mucho estar rodeado de sus amos, es un perro para casa, no es destructor ni requiere de grandes espacios y además no necesita de mucho ejercicio físico.

No es un perro para salir a correr grandes distancias, ni para guardia y protección, no obstante que su apariencia es ruda, es un perro muy noble.

El Bulldog Inglés es delicado a altas temperaturas, por lo que en lugares calurosos se puede tener bajo una supervisión adecuada, de preferencia con aire acondicionado y sombra. Las albercas son muy peligrosas para esta raza, ya que son perros que por su complexión no pueden nadar.

La reproducción del Bulldog Inglés es muy compleja, se cruzan por inseminación artificial y nacen por cesárea, también las primeras semanas de su crianza son muy complicadas, lo que los hace perros con un costo mayor al de otras razas.


Es importante cepillarlo al menos una vez por semana y bañarlo cada quince días.


No les recomiendo adquirir un Bulldog exótico, porque realmente no es un Bulldog puro, ya que para obtener esos colores del exótico -que están fuera del estándar racial y por lo tanto no se pueden registrar-, se realizaron cruzas con otras razas, razón por la cual nunca tendrán la conformación de un Bulldog puro, además de ser perros con muchos problemas de salud y temperamento.

La edad ideal para adquirir un cachorro es que tenga de tres a seis meses de nacido, que le hayan aplicado al menos dos vacunas, que cuente con microchip, tatuaje y pedigrí internacional de la Federación Canófila Mexicana (FCM).


Es importante adquirir su nuevo ejemplar con un criador profesional que los asesore sobre los cuidados básicos y de alimentación, así como contar con los servicios de un veterinario que tenga experiencia en la raza.

México es reconocido a nivel mundial por la gran calidad de los bulldogs que se producen, ya que los criadores mexicanos profesionales se preocupan por criar ejemplares sanos y apegados al estándar racial.

341 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo