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Preparación de un beagle para una pista de exposición

Por Israel Fuentes Balcazar


La preparación de un beagle para competir en una exposición canina exige mucho más que un buen baño previo al show. Requiere disciplina, constancia y una comprensión profunda del estándar de la raza, pero también la sensibilidad para mantener la esencia alegre que caracteriza al beagle. Desde la condición física hasta el manejo en el ring, cada detalle suma para lograr una presentación impecable.


A continuación se desarrolla una guía integral basada en las prácticas más efectivas para obtener un ejemplar listo para destacar.


Condición física: la base del éxito


El primer paso para cualquier perro de exposición es su estado físico general. En el caso del beagle, un cuerpo atlético, firme y bien musculado es indispensable. El exceso de peso no solo rompe la armonía visual del ejemplar, sino que afecta su movimiento y resistencia.


Las caminatas diarias, sesiones ligeras de trote y ejercicios que fortalezcan el pecho y los cuartos traseros ayudan a mantener una condición ideal. Del mismo modo, un calendario de salud actualizado —vacunación, desparasitación y revisiones veterinarias— garantiza un perro sano y listo para el ritmo exigente de los shows. Un beagle emocionalmente equilibrado, sociabilizado y seguro, siempre se desempeñará mejor.


Alimentación equilibrada: brillo y energía


La nutrición tiene un impacto directo en la calidad del pelo, la energía y la musculatura. Una dieta de alta calidad, rica en proteína y con ingredientes fácilmente asimilables, es esencial.


El uso adecuado de suplementos como los omega 3 y 6 contribuye a un pelaje brillante y saludable, mientras que el control cuidadoso de premios evita fluctuaciones de peso. Los cambios abruptos de alimento deben evitarse para no afectar la digestión o el rendimiento general.


Cuidado del pelaje: limpieza impecable


Aunque el beagle no necesita un grooming complejo, su presentación debe ser impecable. Un baño oportuno con productos adecuados realza el color natural y elimina exceso de grasa o caspa. Un acondicionador ligero facilita el cepillado y aporta suavidad, pero sin dejar residuos.


El secado debe hacerse a favor del crecimiento del pelo para conservar su textura. El cepillado regular mantiene la apariencia pulida que el estándar exige.


Arreglo específico: naturalidad bien controlada


La clave en el arreglo del beagle de exposición es la naturalidad. El grooming nunca debe modificar la estructura del perro, sino simplemente resaltarla.


  • Uñas cortas, que permitan una pisada correcta.

  • Pies y almohadillas limpios y bien cuidados.

  • Orejas libres de suciedad y con su borde perfectamente definido.

  • Recorte mínimo y discreto en zonas como pies, cuello y cola, únicamente para dar un acabado limpio y ordenado.

  • La cola, característica esencial del beagle, debe lucir limpia, firme y bien definida, elevándose con alegría durante el movimiento.


Entrenamiento para el ring: disciplina con entusiasmo


El mejor beagle no brillará en el ring si no ha sido entrenado para presentarse adecuadamente. El perro debe caminar con correa sin jalar, manteniendo un trote constante y expresivo.


El “stack” o postura fija es fundamental: patas correctamente alineadas, cabeza en alto y expresión alerta. También es necesario acostumbrarlo a la manipulación del juez: revisión dental, orejas, cuerpo y, en machos, testículos.


Una buena sociabilización con ruidos, personas y otros perros evita que el perro se tense o se distraiga durante la competencia. El entrenamiento debe ser constante, pero no excesivo; un beagle aburrido pierde esa chispa que tanto le favorece en el ring.


La semana previa al show: pulcritud y cuidado


Durante los días previos, se realiza el baño final y se revisan uñas, dientes y orejas. Es importante evitar juegos bruscos o situaciones que puedan causarle raspones, uñas rotas o estrés.


Mantener al perro tranquilo y emocionalmente estable es parte importante de la preparación.


El día del show: equilibrio y seguridad


La mañana de la competencia debe ser tranquila. Un paseo temprano ayuda a liberar energía. El manejador debe llevar todo lo necesario: agua, premios pequeños, peine, toallas y el collar adecuado para presentación.


Antes de entrar al ring se da un repaso final: ojos limpios, orejas impecables, patas ordenadas y expresión lista.


Dentro del ring: la parte más visible del trabajo


Una buena presentación combina técnica y actitud. El beagle debe trotar con ritmo, mostrando su estructura y movimiento característicos. La postura debe colocarse con precisión y naturalidad.


El manejador debe transmitir seguridad, control y calma, sin movimientos bruscos ni tensión innecesaria. Cada gesto cuenta, desde mostrar la dentadura hasta permitir que el juez evalúe el ejemplar con facilidad.


Ética y actitud del manejador


Un verdadero expositor entiende que la prioridad es siempre el bienestar del perro. Ser respetuoso con otros presentadores, mantener el profesionalismo y cuidar del temperamento del beagle son componentes esenciales.


El beagle es un perro alegre por naturaleza, y esa alegría debe reflejarse en el ring. Un manejador que sabe preservar ese espíritu logra resultados más auténticos y memorables.


Conclusión


Preparar un beagle de exposición es un proceso integral que combina salud, grooming, entrenamiento técnico y manejo emocional. Cuando cada aspecto se trabaja con disciplina y cariño, el resultado es un ejemplar que no solo cumple con el estándar, sino que entra al ring seguro, brillante y lleno de vida.

 
 
 
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