Origen de la raza Bulldog


Erika L. Contreras Martínez

Presidenta del Club de Bulldog de la Ciudad de México A.C.


El Bulldog es un claro ejemplo de la habilidad del hombre para crear un animal único a través de una deliberada crianza selectiva, lo cual ha sido el atractivo y emblema del Inglés.


La primera referencia que se tiene hacia el Bulldog Inglés en la literatura data del año 1500, en el cual se hace referencia a la raza como Bondogge o Bolddogge. Estos, por su fuerza natural y fiereza, requerían mantenerse atados, en virtud de que sueltos podían causar alguna herida. La primera mención con un acercamiento a su ortografía actual fue hallado en una carta escrita por Prestwick Eaton a George Willinghan, la cual data de 1631, en esta carta Eaton le solicitaba a Willingham dos buenos Bulldogs para ser enviados cuanto antes.

Hay quienes mencionan que el término Bulldog fue aplicado por su parecido a los toros, físicamente, en tanto que otros afirman que fue derivado de su utilización, principalmente para pelear contra los toros.

Si bien su origen preciso sigue siendo aún desconocido, podemos inferir que proviene de mastines o molosos descritos como Alaunts Bocheries, de cabeza y cuello cortos, con gran fortaleza en sus patas delanteras, notorio por un gran coraje y su capacidad de sujetar a la presa una vez que le mordía. Otra teoría es que provienen de España, en virtud de una vieja placa de bronce encontrada en París por John Proctor, en la que se encuentra grabada la cabeza de algo parecido al Bulldog, con la descripción de “Dogue de Burgos Espaque” y el año de acuñación: 1625, no se debe pasar por alto que Felipe II importó varios perros ingleses de pelea; así como la batalla entre ingleses y españoles en 1588, cuando es posible que perros hayan viajado en los barcos británicos y acabado en las naves españolas para de esta manera llegar a tierra ibérica.


En lo que no se tiene duda alguna es que fueron perros utilizados, en su origen, para pelear y además criados con ese propósito. Se cuenta que las peleas con toros se iniciaron accidentalmente cuando dos toros fueron encontrados peleándose entre sí en el campo por unos carniceros, que hicieron lo posible por separarlos, pero en sus intentos por lograrlo sucedió que los toros atacaron a la gente que se encontraban en el camino. Los perros de los carniceros ladraron a los toros y estos entraron furiosos al pueblo. El conde de Warren observó toda la escena y se entusiasmó al ver la furia de los animales, iniciándose como promotor del espectáculo en 1209 aproximadamente.


Esta actividad se convirtió en “deporte” sumamente popular durante la Edad Media, al toro se le colocaba un cular atado a una cuerda, de tal suerte que pudiera tener movimiento libre, pero giratorio, con el propósito de que pudiera ver a su enemigo, el Bulldog.

No fue sino hasta 1835 cuando las peleas con toros fueron ilegales. Pero a pesar de esto, se continuaron realizando peleas clandestinas usando bulldogs por más de medio siglo después.

Al ser declaradas ilegales las peleas y los perros no tenían la misma demanda para el propósito de esta actividad, la raza entró en un rápido declive, el cual estuvo cerca de la desaparición de la raza. Pero algunos criadores tenían aún interés en algunas características, por lo que decidieron crear un perro mucho más dócil que fuera más de compañía, era un gran reto, ya que como se mencionó eran animales muy feroces.


Los bulldogs comenzaron a cruzarse con mastines, Pug, Greyhound e incluso con Coonhounds negro y fuego. El objetivo principal era una ganancia positiva, en específico, la cruza con mastines aumentaría su fuerza, los Pug ayudaron a reducir nuevamente la talla a mediana y los Greyhound y Coonhound incrementaron la resistencia.


Muchas de las características actuales son un resultado directo de estas cruzas. Las cruzas con Pug seguramente introdujeron los rabos de tornillo, al igual que el color leonado con mascara negra. El hecho de que el color negro y negro y fuego sean considerados indeseables y que la nariz pigmentada de color hígado sea descalificación, nace de la creencia de que estas condiciones indicaban una reversión hacia la genética imperfecta de la cruza con Coonhound.


Los primeros registros que se tienen en México de la raza se remontan al año 1908, los días 20, 21 y 22 de diciembre, se llevó a cabo la Primera Exposición de Belleza Canina organizada en el país, en la Ciudad de México, en los Jardínes del Tívoli del Eliseo, resultando el Mejor de Exposición un perro llamado “Fyco” de la raza Bulldog. Así es como se tiene evidencia de su existencia en el país, al haberse celebrado la primera exposición canina.


Podemos concluir que la raza le debe su existencia y mantenimiento al hombre, ya que fue él quien diseñó la raza y al existir las prohibiciones de las peleas se tuvo que modificar desde su temperamento hasta su morfología, por lo que siempre ha sido la mano del hombre quien ha guiado su destino.

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