Jack Russell Terrier. Un perro pequeño de tamaño, pero enorme en capacidad

Por Ignacio de Jesús Hernández Rodríguez
El jack russell terrier, apegado al Estándar Racial FCI No. 345, no debe verse solamente como un perro de compañía. Es un terrier seleccionado históricamente por su valentía, inteligencia, agilidad, resistencia, iniciativa y capacidad de trabajo.
Por eso, antes de adquirir uno, hay que preguntarse: ¿qué quiero hacer con mi perro? El jack russell puede acompañarnos en diferentes actividades, siempre que exista una adecuada selección genética, amaestramiento, sociabilización y entrenamiento.
1. PERRO DE COMPAÑÍA Y DEPORTISTA
Es un extraordinario compañero para personas y familias activas.
Su energía, inteligencia y agilidad lo hacen ideal para actividades como:
Agilidad y deportes caninos.
● Obediencia.
● Caminatas y actividades al aire libre.
● Juegos de búsqueda y cobro.
● Actividades que estimulen física y mentalmente al perro.
Pero cuidado: no es la mejor elección para quien busca un perro sedentario que permanezca todo el día sin actividad. Su energía necesita una salida adecuada.
2. RESCATE Y DETECCIÓN DE PERSONAS
Su tamaño, movilidad, inteligencia y extraordinaria capacidad olfativa pueden aprovecharse mediante entrenamiento especializado en determinadas tareas de búsqueda y detección.
Un jack russell correctamente seleccionado y entrenado puede participar en disciplinas de búsqueda de personas y otros trabajos de detección.
Aquí no basta con tener la raza: el individuo, su temperamento, aptitudes y entrenamiento son fundamentales.
3. PERRO DE TRABAJO Y DETECCIÓN
La capacidad olfativa de los perros permite entrenarlos para localizar diferentes olores.
Dependiendo del entrenamiento y del ejemplar, pueden existir aplicaciones de detección especializada, por ejemplo:
● Detección de estupefacientes.
● Detección de determinados olores o sustancias.
● Trabajo de búsqueda especializada.
● Investigación experimental en detección de compuestos asociados a enfermedades.
En el caso del cáncer, existen investigaciones sobre detección canina de compuestos orgánicos volátiles asociados con ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, esto no significa que un jack russell pueda diagnosticar cáncer por sí mismo: se trata de una capacidad que requiere entrenamiento especializado y validación científica; nunca sustituye un diagnóstico médico.
4. ¡PARA LO QUE FUE CREADO: LA CACERÍA!
Y aquí está la esencia del jack russell terrier.
Su historia está ligada al trabajo con la caza, particularmente a la capacidad de seguir, localizar y trabajar con animales de madriguera.
El estándar racial busca conservar las características funcionales que hacen del jack russell un verdadero terrier:
Valiente, activo, ágil, resistente, inteligente y con gran determinación.
Por eso, para nosotros, preservar la función original de la raza es tan importante como conservar su belleza y conformación.
¿POR QUÉ SÍ TENER UN JACK RUSSELL?
Porque es un perro que puede acompañarte en prácticamente todos los aspectos de una vida activa:
Pero precisamente por ser un perro de trabajo, no es para cualquier persona.
¿POR QUÉ NO TENERLO?
No es recomendable para quien busca un perro completamente tranquilo, sedentario o sin necesidad de actividad física y mental.
Un jack russell necesita:
Ejercicio + adiestramiento + sociabilización + disciplina + convivencia + retos mentales.
Si no estás dispuesto a ofrecerle eso, probablemente esta no sea tu raza.
CRIADERO SAN IGNACIO
Desde 2004 criando con responsabilidad y pasión por la raza.
En Criadero San Ignacio creemos que criar jack russell terrier no significa únicamente buscar belleza.
Significa preservar una raza, respetar su estándar, seleccionar temperamento, estructura y aptitude y mantener vivo el espíritu de trabajo que le dio origen.
Porque un buen jack russell no solamente debe verse como jack russell.
Debe comportarse, moverse y trabajar como un verdadero Jack Russell Terrier.




Comentarios