El Dogo de Burdeos...mascota, amigo o un ¡ángel!


Por. David Mejía


El Dogo de Burdeos es un compañero ideal para toda la familia, tranquilo, muy protector con los más pequeños y afectuoso al máximo con los suyos sin pensarlo un solo minuto, una de las razas más antiguas del mundo, bla, bla, bla, bla, si describo la raza, características, estándares, origen, etc., sería un artículo más de los que ya existen por docenas, lo que deseo expresar es algo diferente sobre esta raza que es espectacular y que me ha tenido enamorado por más de 20 años.


Voy a intentar explicarles: un Dogo de Burdeos desde que nace es diferente, su color mmm!!! esos tonos rojizos sinónimo de emociones intensas que te llenan de pasión, excitación y energía, pero sobre todo de amor, que mezclado con la pasión nos desborda una felicidad absoluta al ver tu cachorro nacer en tus manos, sentirlos e imaginar sin detenerte el momento que darán sus primeros pasos, que te contagiarán de su cariño, ternura, seguridad, fortaleza, amistad y de la lealtad devota de sus ancestros como todo buen guerrero y guardián.


Criar un Dogo es una aventura diaria de un sinfín de situaciones que modelan tu carácter al intercambiar cariño por paciencia, ternura por fortaleza y seguridad por lealtad, ¡¡¡si los dogos rojos son hermosos y te despiertan una pasión infinita un Dogo máscara negra uf, sin palabras!!! El negro con el rojo es una combinación que nos invita a competir y a combatir, a no dar tregua y mucho menos cansarnos, a no darnos por vencidos, el rojo nos da energía y el negro distinción y poder ¡que combinación! ¡¡¡El despertar de esta sensación y sentimiento, caray!!! ¡Me atrevería a asegurar que solo un Dogo de Burdeos te la puede dar!


El día a día con un Dogo es un equilibrio rico, no son sólo una mascota, sino un amigo, un compinche de aventuras que equilibran e identifican muy bien las situaciones, si debemos jugar, ¡¡¡jugamos!!! Si debemos trabajar, ¡¡¡trabajamos!!!, si debemos estar de alertas lo estamos!!! Nuestro Dogo sabe y conoce el comportamiento que debe asumir de acuerdo a la situación, es un amigo que nunca nos defraudará y que siempre nos llenará de satisfacciones y nos arrancará miles de sonrisas inesperadas, pero sobre todo lo repetiré nuevamente, nos llenará de afecto y cariño, porque un Dogo de Burdeos es capaz de dar su vida por cualquier miembro de su manada, un Dogo no escatima esfuerzos por su familia.


Un Dogo desde pequeño se sabe fuerte, seguro de sí mismo, no pasan 30 días de nacido cuando entre ellos empiezan a competir y combatir de manera graciosa por ser el líder de la camada y es aquí cuando ya empieza la diversión por la crianza de estos peculiares amigos, donde de manera muy leal buscan demostrar su fortaleza ante los demás, pero sin nunca dejar de lado el afecto y cariño por los suyos, lo cual es muy importante para uno como criador; el temperamento es algo que los distingue entre las demás razas, lo digo con todo respeto, esa manera bonachona de ser y comportarse con todos y cada uno de los seres que lo rodean, pero sobre todo cabe mencionar que de manera categórica muestran un enorme amor y cariño por los pequeños de la casa, cuidan y protegen a nuestros hijos como no tienen idea, son un compañero ideal para los niños, todos podríamos creer que por ser un perro de proporciones prominentes representan un peligro, pero son todo lo contrario, protegerán con su vida a los peques porque los identifican como los más vulnerables de su manada, pero no todo termina con esta grata virtud de los dogos, serán tan pacientes con ellos que soportarán de manera muy grata y cariñosa las ocurrencias de los pequeños, sin temor a tener algún comportamiento no apropiado para con ellos.


Los dogos son una raza muy adaptable con la mayoría de sus compañeros peludos de cuatro patas y de alguna otra especie, generalmente asumirán el rol del líder, lo protegerán en caso de peligro, pero debemos considerar siempre tomar nuestras precauciones ya que podemos estar seguros de nuestro Dogo, pero no del cachorro amigo del vecino y de su comportamiento sin importar raza, tamaño o género, sin embargo, debemos considerar que si logran simpatizar tendrán un amigo y compañero de grandes aventuras.


Cabe mencionar que el entrenamiento básico (sentado, echado, junto, etc.) en estas razas son muy bien aceptados y de fácil aprendizaje, se requiere de no más de seis semanas para que nuestro Dogo domine los patrones y comandos de comportamiento de acuerdo a nuestro entrenador en turno.


El Dogo dominará el conocimiento adquirido en el entrenamiento haciendo sentir muy orgullosa a su familia, estos tipos de entrenamiento ayudarán a que el comportamiento de nuestro amigo sea de un valor agregado de muy alta calidad, el cual nos brindará satisfacciones en el día a día con el tiempo que compartamos, es verdad que un Dogo no es un perro de trabajo como un Pastor, pero se sorprenderán de lo que puede lograr un Dogo con entrenamiento… tanto así que lo amarán más de lo que ya lo aman por ser tan divertido a la hora de entrenar y de poner en práctica lo aprendido.


La mirada de un Dogo es tan profunda y tierna que te arrebata el corazón sin medida, no dudarás un solo minuto en abrazarlo, apapacharlo y de compartir tiempo de calidad; de verdad su mirada es tan penetrante que sientes cuando te mira y te puede decir más de una cosa con sólo volverte la mirada,¡caray, que sensación!


Otra cosa muy simpática e importante de considerar es el recibimiento en casa, ¿recuerdan a Dino -de los Picapiedra- con su amo Pedro Picapiedra? pues el recibimiento de un Dogo es muy parecido ¡jajajaja! cabe mencionar que, si llegas despeinado a casa o vas tarde a una reunión, tu Dogo siempre te dará una lengüetada de apoyo para que tu peinado sea realmente espectacular.


Creo que pudiéramos pasar días enteros platicando de esta raza tan maravillosa y no terminaríamos, pero algo que es muy importante mencionar para mí en esta corta, pero gratificante experiencia de vida junto a un Dogo de Burdeos, es el ángel y carisma que tiene, es literalmente un ángel de la guarda, brevemente intentaré relatar mi experiencia con Dios, Maui mi dogo máscara negra y mi hijo Andy de dos años de edad. Maui en el 2019, después de tener sus primeras participaciones en el 2018 en las expos, donde figuró de manera increíble siendo apenas un joven de año y medio, pues logró el Campeón Joven y Campeón Mexicano de la mano de mi querido amigo Alejandro Hernández; además quedó a un punto de lograr la distinción de Perro del Año (nosotros nos quedamos en 25 puntos y el perro que ganó con 26 puntos), contra un perro adulto, pero sufrió un penoso accidente.


Entre marzo y abril 2019 su comportamiento era extraño, como el de un niño de tres años, Maui era de un temperamento muy fuerte, podría tardar en enojarse de manera seria, pero pasaba un minuto y estaba tan contento y alegre que olvidaba rápidamente el porqué de su enojo, era demasiado cariñoso, se te acercaba y compartía su alimento y su agua, era tan “platicador” que únicamente le faltaba hablar para que tuviéramos una larga charla, pero un buen día me sentí enfermo y no pude sacarlo a caminar y pedí el apoyo con un amigo para que él saliera a su caminata vespertina y no tardó más de 20 minutos cuando regresó jadeando de una manera considerable y extraña, nada normal, lo cual nos preocupó, pensamos que posiblemente se estaba presentando una torsión gástrica, pero no fue así y se estabilizó alrededor de las 9 pm, el doctor nos pidió mantenerlo en observación, aquí lo peculiar fue que no quiso pasar a dormir a su cama, se quedó en la puerta de la casa sin quererse mover, me miraba tan profundamente que yo sabía que no estaba bien y que deseaba “decirme” algo, estiró su pata pidiéndome que me quedara con él, que durmiera a su lado, lo cual le concedí sin problema.


Dormimos juntos por más de un par de horas, pero alrededor de las 3 am me abrazo y empezó a golpear la puerta con desesperación, empezaba a tener espuma blanca en su hocico y a ponerse de color morado su lengua, presentaba problemas para respirar, nos movilizamos, sacamos la camioneta y el con 74 kilos todavía pegó un gran brinco cayendo de pie dentro de la batea; fuimos por el médico a su casa y en busca de un hospital veterinario de emergencia y no logramos tener éxito, en una farmacia “Guadalajara” el doctor compró un medicamento y lo inyectó, Maui logró estabilizarse para regresar a la clínica del doctor para intentar realizarle un lavado, ya que la sintomatología presente era de una intoxicación por algún tipo de veneno, logramos llegar, pero Maui no resistió, lo revivimos en dos ocasiones , nos miró y con esa hermosa, penetrante y tierna mirada se despidió, pero sentía que me quería decir algo que no pude descifrar, tristemente falleció y Maui se fue al cielo con Dios, pero no pasaron más de seis días cuando mi esposa, con el afán de levantarme el ánimo y no verme triste me reveló que estábamos embarazados, para mí fue una bomba, los sentimientos encontrados estaban en su máximo esplendor, no pude contener las lágrimas y el milagro sucedió, le pedí a Dios que mi hijo estuviera sano, no me importaba el género, pero no es verdad, ya tengo una niña y le pedí a Dios que mi bebé fuera niño y se pareciera a Maui en su carácter, en su forma de ser, temperamento, mirada y para gloria de Nuestro Señor Jesucristo, mi niño (ahora de 2 años cumplidos) nació el 6 de noviembre; es idéntico a Maui Dogo de Burdeos máscara negra…el ángel de la guarda de Maui cuida y protege a mi hijo desde el cielo y lo acompaña día tras día, porque tienen comportamientos muy semejantes.


¡¡¡El Dogo de Burdeos… ángel, amigo y mascota!!!

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