Crianza Dogo de Burdeos


Por Noé Octavio Aburto Velázquez


Es un placer hablar acerca de dos cosas que realmente me apasionan, la crianza canina y el Dogo de Burdeos. Crío esta maravillosa raza desde 1998; el camino no ha sido fácil, los fracasos, lágrimas y alegrías son cosas que fácilmente se consiguen en crianza. Cabe mencionar que la crianza canina no tiene palabra, aun haciendo bien las cosas no hay garantía de éxito, peor aún cuando las cosas se hacen sin criterio, ética o amor.


La crianza canina es un arte donde no todos son artistas, la crianza va más allá de modas, euforias, buscar otra entrada económica y duplicar perritos o verlos nacer, es realmente una gran responsabilidad que sólo un profesional en la materia entiende, los criadores en sí somos guardianes de la raza que criamos, de nosotros depende el buen o mal futuro de la misma, y esto realmente preocupa a los verdaderos criadores, hay gente en la canofilia que nada más va de pasada, dejando cosas positivas o en su mayoría negativas.


Para ser un criador se necesitan varios requisitos, siempre he dicho que los criadores nacen, no se hacen, hay personas que ya nacen con esa mágica atracción a los perros; esa atracción y amor a la especie nos crea un gran respeto por la misma, lo que nos incita a estudiar mucho sobre la raza que amamos, hoy en día se tiene acceso demasiado fácil a una gran cantidad de información, el que no aprende es porque realmente no quiere hacerlo, todas las razas tienen un documento que nos indica parte por parte cómo debe y cómo no debe ser la raza que amamos, es responsabilidad de todo aquel que se llame criador el adoptar el estándar racial, jamás adaptarlo como hacen muchas personas que únicamente ven en los perros negocio, o peor aún, que sólo duplican perritos por gusto propio.


He discutido en repetidas ocasiones con personas que pretenden adquirir perros que no son típicos, o resultan ser un culto a la monstruosidad, ejemplo: perros con demasiadas arrugas o excesivamente grandes, en extremo masivos, a lo que siempre contesto “creo no te gusta la raza Dogo de Burdeos porque lo que pretendes no corresponde a la raza, es mejor veas otras opciones”; desgraciadamente, un cachorro con exageraciones es un producto sumamente vendible, lo que trae beneficios económicos a todos aquellos que crían por gustos, modas o exigencias de los clientes, por otro lado hay ejemplares que carecen de tipo o masividad, el Dogo de Burdeos es un conjunto armonioso, todas sus partes deben fundirse con armonía, ninguna de sus partes debe dominar a otra parte, el criador profesional, jamás caerá en la trampa de complacer a sus clientes, esto traería muchos problemas a futuro en sus líneas de sangre, el criador real respeta y observa siempre el estándar racial, un criador profesional debe tener: a Dios en todas sus acciones, lo que traerá por añadidura: Ética, principios, valores, amor y respeto a la raza que cría, también se requiere mucha terquedad y una economía que pueda solventar los gastos que implica tener un plantel de crianza y perseguir el alto nivel.


A qué me refiero con alto nivel, son ejemplares que se apegan estrictamente a lo estipulado en su estándar y muestran las virtudes de su línea de sangre, en particular crío por fenotipo y me apoyo en la sangre, es decir: de nada me sirve un ejemplar con un gran pedigree, si éste no muestra las virtudes de sus antecesores, he visto a algunos criadores trabajar con perros que arrastran múltiples taras, pero con un extraordinario pedigree, tomaré uno como ejemplo, del cual por respeto omitiré nombre y lo llamaré “perro w”, como resultado de muchas cruzas de w se obtuvieron aproximadamente 100 hijos de este ejemplar, de los cuales dos valían la pena; de esos dos ejemplares dignos jamás se conoció algún hijo que fuera de calidad, es decir: los resultados fueron muy malos, creo el reproducir a ese ejemplar trajo más cosas negativas que positivas para la raza, un buen árbol se conoce por sus frutos, el buen perro con un buen patrimonio genético debe por ley expresar las virtudes de su línea de sangre. Si no lo hace, poco hará reproductivamente.

Siempre he dicho que los criadores viven para los perros y no de ellos; muchas personas creen erróneamente que los criadores vivimos de los perros, eso es un error. Es cierto, los precios de un perro de criadero al igual que su calidad son mucho más altos de los que produce un duplicador canino, esto tiene una razón, los gastos de operación de un criadero son por mucho más altos que los de un duplicador canino, un criador no pude cruzar o adquirir perros de cualquier persona, este debe acudir a otro criador profesional en cualquier parte del mundo que tenga nivel de crianza. ¿Qué es nivel de crianza? Simple, es la selección objetiva y consciente de ejemplares con virtudes, ejemplares dignos y ya mencionados antes que muestren las virtudes de su línea de sangre, hablamos de selección, esta va de la mano con el tan costoso ¡NO! En crianza esta palabra es demasiado costosa, pero es la que da nivel a un criadero, esta palabra es la que incrementa por mucho los gastos de operación de un criadero.

Esta vez hablaré de mi experiencia, es muy alentador el acudir al extranjero con grandes criadores y adquirir cachorros, los cuales apenas son una promesa, mucha gente culpa a los criadores por venderles perros que al crecer no cubren sus expectativas, a mí me costó mucho entender que un cachorro es sólo una promesa y hay muchos factores que intervienen en su calidad de adulto y ya mencioné que la crianza no tiene palabra, de diez cachorros que importaba, de adulto uno solo era un perro de alto nivel, dos o tres eran perros promedio, los demás no llegaban a edad adulta o eran esterilizados y donados, una tara se suprime únicamente con la muerte reproductiva del individuo, por esa razón decidí invertir más e importar ejemplares jóvenes o adultos, los cuales ya dejan ver sus virtudes, aquí la inversión es 10 veces más que la de un cachorro aproximadamente.

Los éxitos han llegado, pero también los problemas, he tenido la fortuna de poseer en casa ejemplares hermosos, pero muchos de ellos no han resultado ser sanos o buenos reproductores, algunos se han tenido que esterilizar y regalar, el costoso ¡NO!, he visto a muchas personas que importan perros y se aferran a recuperar su inversión tras ver que el ejemplar no fue lo esperado, esto sólo traerá problemas a los criadores en el futuro, ya que un perro sin calidad o con taras, tendrá hijos sin calidad y con taras, lo mejor en estos casos es decir no a la reproducción de ejemplares no reproducibles, y digo no reproducibles por que el hacerlo pone en peligro el futuro de la raza por los defectos del individuo, es mejor no reproducirles, perder dinero sin hacer daño a la raza que decimos amar.


Existe un gran problema hoy día en la canofilia mexicana, son los criadores al vapor; en mis tiempos el título de criador se ganaba con años de buen trabajo, se conquistaba con ejemplares dignos, hoy en día, sin afán de ofender a alguien, pues existen personas que tienen muy poco tiempo en la canofilia y que cuentan con pocos ejemplares y se autonombran criadores y hasta se inventan un afijo, o se atreven a dar asesorías sin conocimiento alguno, sin trayectoria que los avale, esto se llama engaño, y esta actividad poco ética se ve reflejada en los ejemplares; en estas fechas desgraciadamente existen muchos criadores de redes sociales o de boca, y la crianza es mucho más que una foto linda o halagos a los perros propios, la crianza se hace con criadores, con gente comprometida con la raza, con gente que se esmera en dignificar la crianza mexicana, con gente que pone el nombre de nuestro querido país muy en alto.


No estoy en contra de las nuevas generaciones de criadores, estoy a favor de que estos se preparen, se cultiven y ganen su nombre con trabajo, ya que de ellos dependerá el futuro de la raza. Creo en México como una gran nación, con gente de altos valores éticos; los mexicanos nos caracterizamos por hacer las cosas bien y con amor, este artículo es una invitación a todos aquellos que tengan un Dogo de Burdeos a hacer las cosas bien, a amar y respetar esta raza tan bella. Lo primordial es si poseemos ejemplares de la raza, acudir con gente profesional y comprometida, gente que haya hecho algo importante en la raza, saber distinguir a los verdaderos criadores de los farsantes, para así, con ayuda de un experto, determinar si nuestros ejemplares son o no reproducibles; he visto ejemplares que por sus faltas no merecen ser reproducidos y he tenido el placer de ver otros ejemplares que por sus virtudes merecen reproducirse, un criador profesional no dudará en apoyar, ya que él se debe a su raza.

El Dogo de Burdeos posee belleza sin vanidad, fuerza sin insolencia, valentía sin ferocidad, todas las virtudes del hombre y ninguno de sus vicios.

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