¿QUÉ TIENE MI GATO? LAS ENFERMEDADES FELINAS MÁS COMUNES


Es un hecho que en un gato casero la probabilidad de adquirir alguna enfermedad es mucho menor, que en aquel que suele estar fuera y vulnerable al contacto con enfermedades a través de su convivencia con otros animales. Sin embargo, aunque tu gato siempre esté en tu hogar, eso no lo exime de estar expuesto a factores que debilitan su organismo y lo hacen propenso a enfermar.


Los felinos tienen un instinto de supervivencia que está siempre activo, esto mismo es lo que en un entorno casero suele obligarlos a no mostrar sus debilidades, por lo que detectar signos o malestares puede volverse todo un reto para quienes tenemos un gato a nuestro cuidado.


Procura poner especial atención en su forma de comunicarse, pues tanto orejas, bigotes y cola, son constantes indicadores de su estado físico y mental. Aun conociendo a tu felino, es importante mantener una rutina de chequeo periódica con el veterinario, pues esto te permitirá prevenir cualquier malestar y conocer mejor los signos a detectar.


¿Por qué puede enfermarse mi gato?

Las causas de las enfermedades felinas más comunes son infecciosas, por intoxicación alimentaria, por genética, parasitarias, entre otras. Aunque muchas las adquieren con la edad, otras aparecen de manera intermitente y repentina, siendo éste otro de los factores que impide un diagnóstico oportuno.


De acuerdo con los expertos del Centro de investigación de Royal Canin®, algunas de las enfermedades más comunes en los felinos son:


Problemas urinarios o Enfermedad del Tracto Urinario Inferior (ETUI). Estos problemas engloban desde cistitis idiopática hasta cálculos en el tracto urinario. Si tu gato presenta signos como molestias al orinar, orina en cantidades menores a lo normal o no orina en lo absoluto, es muy probable que tenga un problema urinario y lo más conveniente será llevarlo al médico. Observa con cuidado su comportamiento, pero también el arenero. Si notas que su orina tiene un color distinto, esto puede indicar Hematuria, sangre en la orina. A veces puede ser casi imperceptible, por lo que es indispensable estar atentos.


Actualmente ya existe una prueba casera que se llama Hematuria Detection®, desarrollada para detectar este padecimiento en las fases iniciales, también te sirve para monitorear su salud en caso de haber presentado este padecimiento, ya que es muy probable que se vuelva a presentar dentro de los siguientes 12 meses. Puedes preguntarle a tu médico cómo utilizarlo.


Insuficiencia Renal. Es común que con la edad los riñones de tu mascota disminuyan su capacidad de funcionamiento, sin embargo, las caídas desde superficies muy altas, fracturas, deshidratación o los padecimientos urinarios recurrentes pueden propiciar que los felinos desarrollen esta condición, aun siendo jóvenes. El mal funcionamiento de los riñones puede ser crónico o agudo, esto quiere decir que puede desarrollarse de manera paulatina o puede aparecer de un día para otro.


Enfermedades periodontales (inflamación en las encías). De acuerdo con diversos estudios, las enfermedades periodontales se presentan hasta en un setenta por ciento de los felinos. Generalmente esto se da porque existe un desconocimiento de las implicaciones que tiene la periodontitis y los efectos que puede provocar en otros sistemas u órganos. Aunque razas como la Siamés y Somalí suelen ser más propensas a tener estos problemas, si no existe un cuidado adecuado, cualquier felino puede presentar padecimientos relacionados.


La halitosis, la irritación de las encías e hinchazón de la boca y la dificultad para masticar son síntomas claros de periodontitis. Estos signos suelen presentarse de forma gradual, por lo que el problema pude avanzar y agravarse hasta el punto en el que el felino deje de comer, e incluso, en el que otros órganos como riñones, pulmones o corazón se vean comprometidos.


Las enfermedades periodontales pueden tener origen en las carencias de hábitos de higiene, pero también está relacionada con otros padecimientos como diabetes mellitus, retrovirus, entre otras. Por eso es que el mantener una rutina de higiene te permitirá tener mayor control sobre su bienestar y descartar factores de riesgo; en caso de que se presente.


Obesidad. Es necesario que sepas que hay ciertas razas de felinos más propensas a subir de peso, así como etapas de vida en las que su actividad disminuye, por lo que alimentarlo con porciones adecuadas a su rutina y necesidades es fundamental. El sobre peso y la obesidad pueden derivar en problemas cardiovasculares, depresión y desgaste mental, pues debido a que son cazadores natos, el perder su agilidad los estresa y les hace sentirse vulnerables ante situaciones que detectan como peligrosas.


Aunque cada vez la oferta de alimento es más amplia, lo ideal es que, si se presenta este problema, de la mano de un especialista, puedas determinar una dieta balanceada con un alimento de control de peso como el de Weight Control de Royal Canin® que satisfaga las necesidades nutricionales de tu mascota y le permita bajar de peso paulatinamente. Adicionalmente, recuerda que tu gato necesita tiempo de juego y ejercicio pues esto contribuirá a cualquier riesgo relacionado con el sobrepeso o la obesidad.


Aunque existen muchas cosas que puedes hacer para conocer, entender y proteger a tu gato, lo cierto es que solo hay un consejo indispensable para mantenerlo contento y saludable: Prevenir. Esto lo podrás lograr llevando a tu gato periódicamente al veterinario, por lo menos, cada seis meses, es una medida preventiva que te dará muchas herramientas para cuidar de tu minino y darle la calidad de vida que se merece.


MVZ Gonzalo Caballero Asesor Técnico para la Comunicación Científica de Royal Canin®

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